Posteado por: pabloebarretoperez | 30/06/2010

Parque Nacional Volcán Masaya y su Cráter Santiago

Demonios colonizadores españoles confundieron lava con oro

Parque Nacional Volcán Masaya y su Cráter Santiago

*Tiene otros cráteres, túneles o cuevas, numerosas fumarolas llamadas “comalitos”

*Al lado Este está la Laguna de Masaya

*Hacia el Norte se extiende un “mar” o “colchón” erizo, cortante, peligroso, de “Piedra Quemada” lávica

*También hacia el Norte, en el subsuelo, se extiende una Caldera de fuego de 6×11 kilómetros

*Este complejo volcánico hace erupciones colosales desde hace 4,550 años

*Lanza 2,000 toneladas de gases diariamente sobre los Municipios de Ticuantepe y El Crucero

*Pablo E. Barreto Pérez

Pablo Emilio Barreto Pérez

Hace poco tiempo volví a escuchar en un canal de televisión local “Volcán Santiago”, cuando, por alguna razón, un periodista capitalino escribió una noticia referida al Volcán Masaya o Parque Nacional Masaya o Complejo Volcánico de Masaya.

Existe el Cráter Santiago del Volcán Masaya. Este Cráter Santiago es el más famoso de los cráteres de este Complejo Volcánico de  Masaya, porque es el cráter más grande, es el sitio más visitado por turistas nacionales y extranjeros y por estudiosos nacionales, debido, inclusive, al interés científico que representa, pues desde 1965 mantiene vivo un nuevo cráter interno, a más de 200 metros de profundidad dentro del Cráter Santiago,  por donde brota lava ardiente al rojo vivo.

En realidad, este brote de lava ardiente, al rojo vivo, es muy antiguo en este mismo  Cráter Santiago, pues en 1529 el Frayle Francisco de Bobadilla, uno de los tantos colonizadores españoles codiciosos y brutales, cazadores de oro por miles de toneladas, confundió el rojo de esta lava ardiente con oro, y es famoso en la historia colonialista, contada por ellos mismos, mientras mataban indígenas en Nicaragua, el cómo este Bobadilla y otros metieron peroles hasta uno de los cráteres en que brotaba esta misma lava al rojo vivo, con la finalidad de “extraer oro”.

El perol se les fundió y salieron espantados de allí del Cráter Santiago. Y entonces, estos colonizadores dijeron que eso era “la boca del infierno”, y para conjurar ese “infierno”, mandaron a colocar una  Cruz de madera fina en lo más alto del borde Norte del Cráter Santiago, la cual hoy se conoce como “la Cruz de Bobadilla”, uno de los tantos atractivos del Parque Nacional Masaya.

Los relatos indican que asimismo nuestros indígenas, nuestros abuelos, en estos cráteres ofrecían sacrificios de doncellas y niños a sus dioses, según las creencias dominantes de ellos en aquellos días.

Erupciones desde hace 4,550 años

Según especialistas en Vulcanología y Geología, nacionales y extranjeros, este Complejo Volcánico, conocido actualmente como Parque Nacional Volcán Masaya, hace erupciones colosales desde hace 4,550 años.

Son dos volcanes: Nindirí y Masaya. No está totalmente claro si fue si fue el Nindirí o el Masaya el que explotó con una erupción extraordinaria hace 4,550 años, considerada por especialistas como una de las más catastróficas en  la Madre Tierra en los últimos 10,000 años

Sin embargo, al Volcán Nindirí se le atribuye una erupción y colada de lava ardiente en 1,670, la cual  se extiende como un “mar erizo” o “colchón de piedras espinozas”, conocidas hoy como “Piedra Quemada”, todo lo cual se extiende desde la cumbre Sureste, Norte y Noreste del Volcán Masaya (de un poco más de 600 metros de altura) hacia el Norte. Este colchón de “Piedra Quemada” se extiende unos 10 kilómetros al Norte, hasta cerca de la Comarca de Los Altos de Masaya.

Más de un siglo después, en 1772, el Volcán Masaya habría hecho otra erupción, y según el historial realizado mediante investigaciones especializadas, se produjo otra colada enorme de lava ardiente, la cual amplió y reforzó ese “mar erizo” de “Piedra Quemada”, la cual es muy parecida a la que lanzó en sus erupciones el Volcán Momotombo hacia los lados Norte, Este y Sureste, donde uno se queda realmente asombrado al presenciar cómo ese colchón erizo de roca “mapai” está tan parejito, como si un albañil hubiera estado allí para darle uniformidad a este espanto peligroso de piedras puntudas.

Ese “colchón erizo” de “piedra malpai” uno se lo encuentra abundante hacia el Este y Noreste, hacia  el declive u oquedad en que está la Laguna de Masaya, la cual, se supone, es uno de los cráteres más antiguos del Volcán Masaya.

Esta Laguna de Masaya es una enorme oquedad en la que allí permanece el agua, alimentada por brotes subterráneos y por las corrientes pluviales de cada invierno o temporada lluviosa en Nicaragua.

Esta Laguna aparece “en medio”, entre la Ciudad de Masaya y la mole geológica del Volcán Masaya. Si uno hace un recorrido un poco al Noreste del Cráter Santiago, se encuentra con un antiguo Cráter del Volcán Masaya. Un poco al Oeste de este Cráter antiguo se encuentra uno con varios promontorios o cerritos, llamados “comalitos”, en los cuales brotan solfataras o chorros de vapores sulfurosos por todos sus costados.

Además, se oye el ruido fuerte de hervidero, como si uno estuviera en los famosos “Hervideros de San Jacinto-Tizate”, al norte del Municipio de Telica, en el Departamento de León.

Túneles y otros cráteres

Un poco más al Sur del Cráter Santiago están los túneles o cuevas de de 30 a 90 metros de largo, las cuales fueron formadas por las mismas coladas de lava hace centenares de años. En esos túneles abundan murciélagos, y se supone que allí se refugiaron parte de nuestros indígenas, nuestros abuelos, hace varios centenares de años, para que nos los capturaran los españoles colonizadores.

Al Oeste del Cráter Santiago, uno baja por pendientes inclinadas que lo conducen a otros cráteres antiguos del Volcán Masaya y del Nindirí: San Pedro, San Fernando y Nindirí, cuyas superficies y oquedades tienen un color rojoazulado. Cuando uno  camina sobre la superficie de estos cráteres, se siente mucho calor, aunque no son muy visibles las solfataras.

Hacia el Sur, uno se topa con una muralla geológica alta, llamada “Ventarrón”. Este “Ventarrón” es como un “filo” geológico, donde hay zanjas pequeñas y crecen zacate, hierbas y algunos matorrales. A ambos lados, uno puede ver paredones verticales, especialmente al Norte, donde se aprecia una oquedad que se supone fue un lago hace centenares o miles de años.

Volviendo al Cráter Santiago, esta es una oquedad o hueco cratérico de más de un kilómetro de diámetro y un poco más de 200 metros de profundidad. En la superficie final, abajo, son notorios los distintos cráteres que se han abierto y cerrado, mediante lo cuales se ha apreciado lava desde cuando el Fraile Bobadilla quiso sacar “oro” de allí y más modernamente desde 1965.

Descenso hasta la orilla del magma

A este Cráter Santiago descendió varias veces el famoso vulcanólogo francés Alain Croussott, quien hacía estudios de los volcanes nicaragüenses en la década del 70. En esa misma época le acompañé a subir el Volcán Telica, a cuyo cráter bajamos después de sortear durante casi todo el día las enormes cárcavas o cauces de este coloso rojooscuro desde la cúspide hasta los zanjones de la planicie, por donde las correntadas pluviales del Volcán circulan hacia el Océano Pacífico.

Este vulcanólogo francés se sentía gustoso de llegar hasta a pocos metros de este cráter interno actual del Cráter Santiago del Volcán Masaya, para estudiar su temperatura y comportamiento eruptivo durante toda una noche.

Esa noche casi se derrite por el calor, y los gases sulfurosos lo pusieron al borde de la afixia. Mientras tanto, desde el lugar en que yo había quedado, a medio paredón, estuve tomando fotografías del espectáculo luminoso e incendiario que ofrecían estos vómitos de fuego volcánico hacia el exterior.

Precisamente, este movimiento permanente de lava en este cráter interno del Cráter Santiago es lo que ocasiona o provoca que este Volcán vomite, emita o lance 2,000 toneladas diarias de gases sulfurosos (ácido sulfúrico), los cuales forman un chorro enorme de humos y vapores, parecidos a una nube de vapores acuáticos desplazándose de noche y de día por encima de los territorios municipales de Ticuantepe y El Crucero, exactamente por encima de la Cordillera arqueada llamada “Sierras de Managua”, la cual, precisamente, comienza en el Complejo Volcánico de Masaya y termina en el borde Suroeste del Lago Xolotlán o de Managua.

Todos los nicaragüenses y turistas extranjeros pueden observar desde la Carretera Masaya-Granada (kilómetro 21) estas columnas de gases elevándose al cielo y siendo arrastradas por el viento hacia el Oeste, por encima de Las Sierras, hasta diluirse por encima de territorios municipales de Villa Carlos Fonseca Amador (o Villa del Carmen) y de San Rafael del Sur. Todos estos municipios pertenecen al Departamento de Managua.

 (Esta Cordillera o “Sierras de Managua” forman un arco, cuya Cuenca Norte inclinada, casi vertical, desciende abruptamente hacia el Lago Xolotlán o de Managua).

Y uno puede observar estos brotes de gases directamente, de cerquita, en el borde del Cráter Santiago, tanto en el lado Norte y desde el sitio elevado de “La Cruz de Bobadilla”, y también por el Este y al Sur, donde hay unas oquedades y sitios en que uno se puede aferrar a piedras, para no caerse, y desde allí hacer fotografías preciosas, siempre y cuando lo permitan los “guardaparques” del Parque Nacional Masaya.

Gases sulforosos dañan gravemente a Ticuantepe y El Crucero

Estos gases mencionados forman parte de una erupción permanente del Volcán Masaya, con algunas interrupciones esporádicas de días y a veces de meses, desde 1965, según el historial que tiene el Instituto de Estudios Territoriales de Nicaragua (INETER), cuyos vulcanólogos lo observan constantemente porque en algunas ocasiones las erupciones se tornan violentas, con lanzamiento de piedras, gases más explosivos y crecimiento de llamaradas dentro del cráter interno del Cráter Santiago.

Estos gases sulfurosos han venido ocasionando daños graves a los productores de piña, de pitahayas y otros cultivos agrícolas en Ticuantepe, especialmente en los siembros que están en colinas y sus paredones elevados; y especialmente en el Municipio de El Crucero, donde los gases son conducidos por vientos fuertes que corren por encima y en los cañones profundos de Las Sierras de Managua.

El Crucero, donde está la cabecera municipal de este Municipio, tiene 925 metros de altura. Es el sitio más alto de Managua. Es bastante fresco, en la madrugada es frío por el viento fuerte que corre, y hasta hace unos 15 años todo el Municipio de El Crucero era cubierto por una espesa neblina o niebla en la madrugada, y a veces a cualquiera hora, debido a la gran humedad existente en la Cordillera, porque estas Sierras de Managua todavía tenían una enorme cantidad de árboles, matorrales y hierbas que se han ido perdiendo por el avance de construcciones de repartos y colonias, y sencillamente por el despale indiscriminado.

Antenas también dañadas

Estos gases sulfurosos han sido los causantes de que muchos árboles se queden chaparritos, y de que algunos matorrales desaparezcan. Lo más grave es que estos gases corroen las láminas de cinz, los clavos de hierro y acero, los perlines en las construcciones de las casas; repletan de sarro los metales de las elevada antenas de radio y televisión y asimismo corroen las carrocerías y chasis de los automotores, de máquinas pesadas y metales en general, y causan irritaciones en los ojos y en las vías respiratorias de algunos seres humanos.

Uno puede ver cómo estos metales se ensarran y pronto se quiebran, como cuando los comejenes rápido pudren la madera en las viviendas. Estos males son irremediables, porque el Volcán Masaya está en dirección de Este a Oeste, en la dirección del viento portentoso que circula constantemente por encima y en los cañones de la Cordillera o Sierras de Managua, que, como digo, comienza en el Volcán Masaya y termina en el borde del Lago Xolotlán o de Managua, un poco al Oeste del Municipio de Mateare.

En el casco urbano de El Crucero, y también hacia los lados Este y Oeste, por encima del “filo” de la Cordillera o “Sierras de Managua”, abundan las antenas de radio, televisión y de trasmisiones especiales de algunas empresas del Estado nicaragüense, algunas de las cuales inclusive han sido derribada o dañadas gravemente por los vientos y por el accionar sulfuroso de los gases del Volcán Masaya.

En ese casco urbano de El Crucero, al Noreste, hay un sitio en que se ubica un Hotel llamado “Las Nubes”. Allí es el punto más alto de la Cordillera de las “Sierras de Managua”, según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), cuyos estudios de Vulcanología indica que en este mismo sector estuvo ubicado, hace centenares de miles de años, un Volcán al que identifican, precisamente, con el nombre de “Las Nubes”. Este Volcán está apagado, no existe, pero en las cercanías abundan los cañones profundos y oquedades parecidas a cráteres como los del Volcán Masaya.

¿Volcán Estrella en Caldera del Masaya?

Volviendo al propio Complejo Volcánico de Masaya, en la década del 80 estuvieron aquí unos famosos vulcanólogos checos, quienes trabajaron conjuntamente con nicaragüenses del INETER, y después de una investigación larga, cuidadosa, con aparatos especiales, indicaron que la Caldera del Volcán Masaya se extiende unos 12 kilómetros al Norte, es decir, cruza la Carretera Masaya y se prolonga hacia la Comarca de Los Altos de Masaya, como quien va rumbo al Municipio de Tipitapa, también en el Departamento de Managua.

En esa ocasión, tanto los vulcanólogos checos como los nicaragüenses, dijeron que mediante sus investigaciones, descubrieron otro Volcán en esa Caldera mencionada, al que bautizaron con el nombre de “Estrella”. No explicaron si hay posibilidad de que este Volcán haga erupción algún día.

Además, por otras fuentes documentales, investigativas, de autores nacionales, pude establecer la teoría científica de que las aguas calientes o Termales de Tipitapa son corrientes de agua subterránea que se deslizan de Sur a Norte y pasan rosando esa Caldera del Volcán Masaya, y finalmente esas aguas  calientes,  brotan en la orilla del Río Tipitapa, y en el lado periférico Norte de la Ciudad Cabecera Municipal de Tipitapa.

¿Cadáver de David Tejada en Cráter Santiago o en Mokorón?

En 1968 se especuló en Diarios y noticieros nacionales acerca de que Óscar “Moralitos” Morales Sotomayor, mayor genocida de la Guardia Nacional somocista, lanzó al Cráter Santiago el cadáver del Teniente y abogado David Tejada Peralta, después de asesinarlo a golpes de pistola y otros instrumentos metálicos contundentes en la Academia Militar o Campo de Marte, situado entonces casi frente a las cárceles de El Hormiguero. Tejada Peralta era un oficial rebelde dentro de la Guardia Nacional y colaborador del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En realidad, según Francisco “Chico Garand” Guzmán Fonseca, quien fue también oficial rebelde en la GN somocista y compañero cercano de David Tejada Peralta, éste ciertamente fue asesinado a golpes por “Moralitos” Morales Sotomayor, “pero el cadáver de David Tejada no fue lanzado al Cráter Santiago del Volcán Masaya…El cadáver de Tejada Peralta fue hecho pedazos por “Moralitos” y echado en una zanja o tumba colectiva en la Colina de Mokorón, frente al Recinto Universitario Rubén Darío de la UNAN-Managua, donde los guardias somocistas torturaban y mataban a enemigos políticos”, explica “Chico Garand” Guzmán Fonseca.

Tejada Peralta y “Chico Garand” Guzmán Fonseca, antes de este asesinato de David, fueron enjuiciados, encarcelados y echados de la Guardia Nacional.

El Cráter Santiago del Volcán Masaya volvió a mencionarse escandalosamente cuando Herty Lewites Rodríguez, Alcalde de Managua por el FSLN en el período 2001-2005, anunció que mandaría a echar la basura del Municipio de Managua en este famoso hueco cratérico, con el fin de que allí se “quemaran” los desechos de la Capital nicaragüense.

Parque Nacional Masaya y su flora y fauna

Este Parque Nacional Masaya fue establecido formalmente en 1978, y reforzada su creación por el gobierno revolucionario sandinista a finales de 1979, cuando ya le nombraron personal para funcionar como Parque y centro turístico controlado; más el destino de fondos para su cuido, lo cual incluye “guardaparques”, guías turísticos con conocimientos científicos sobre el Volcán Masaya, un Museo con el historial de sus erupciones y de lo que hay dentro del Parque, mapas, fotografías de las distintas etapas eruptivas de este coloso volcánico de la Cordillera Maribia, paralela al Océano Pacífico.

Tiene una extensión de 54 kilómetros cuadrados. El Complejo Volcánico Masaya tiene una altura máxima, en Ventarrón, de 635 metros. Su vegetación es boscosa, subtropical, la temperatura promedio es de 27 grados centígrados, aunque uno siente que esa temperatura es más elevada, en algunos momentos, en el borde del Cráter Santiago y encima de donde están los cráteres San Pedro, Nindirí y San Fernando.

Hay 50 variedades de árboles frutales. Entre otras frutas, abundantes por cierto, están los nancites, cuyas raíces se meten en medio de las “piedras malpai” o “Piedra Quemada”. Lo mismo ocurre con el resto de árboles, matorrales y hierbas.

Hay cedros, caobas, quebrachos, guayabos, guásimos, sacuanjoches (flor nacional de Nicaragua), jocotes, jiñocuabo, etc. En cuanto a fauna, hay venados, coyotes, mapachines, iguanas negras y verdes, monos, guardabarrancos (pájaro nacional de Nicaragua), conejos, reptiles (serpientes venenosos y no venenosas), lapas, pavones salvajes, un llamado “loro verde” y el famoso chocoyo que en bandadas entra a dormir en sus nidos (cuevas en los paredones del Cráter Santiago) a las cinco y media de la tarde y muy de mañana, a las cinco y media, vuelve a salir en bandadas en busca de comida, hacia otros rumbos de Masaya, o a recorrer los “lomos” de las “Sierras de Managua”.

Esto de los chocoyos es un espectáculo natural maravilloso, impresionante, parecido al fenómeno de los chocoyos en los chorros de Ticuantepe, ubicados también la Cordillera o “Sierras de Managua”

HISTORIA VOLCÁNICA EN NICARAGUA:- VOLCÁN MASAYA

Según un historial elaborado por Alejandro Morales Henríquez, funcionario del INETER, el Volcán Masaya ha tenido las siguientes erupciones registradas: 

1520

Hubo una erupción. 

1670

Presentó violenta fase eruptiva, entrando después en largo período de relativa calma. Hubo abundante derrame de lava. 

1772

El 16 de marzo entró en violenta erupción, la cual duraría aproximadamente ocho días. Derrame de lava, nuevamente. 

1853

Violenta erupción.

1858

Fuerte actividad eruptiva. 

1902

Presentó fuerte período eruptivo.

1918

En enero arrojó gran cantidad de humo y  lluvia fina de arena, la cual  cayó sobre poblaciones a aledañas al volcán.

1919

Durante los meses de julio y agosto se registraron fuertes retumbos y sismos que alarmaron poblaciones cercanas a la Ciudad de Masaya.

1921

En noviembre y diciembre produjo fuertes retumbos y se sintieron varios sismos en sectores próximos al Volcán Masaya.

1924

Durante el mes de octubre arrojó gran cantidad de humo, produjo fuertes retumbos,  llamas enormes se observaron en su Cráter Santiago y lanzó fina lluvia de arena sobre la Ciudad de Masaya (al Este) y poblaciones cercanas como Nindirí.

1925

En el mes de abril se observaron gigantescas llamaradas, saliendo de su Cráter Santiago, mientras en sus cercanías se sentían temblores leves.

1946

Retumbos procedentes del Volcán Masaya y sismos leves  provocaron alarma entre las poblaciones cercanas.

1947

De julio a diciembre se observaron llamas y abundante salida de gases; se escucharon fuertes retumbos producidos por el Volcán y se sintieron varios sismos. La ceniza arrojada afectó a las poblaciones cercanas.

1948

Durante el mes de septiembre gigantescas llamaradas y espesa columna de humo salían de su Cráter Santiago mientras fuertes retumbos  o explosiones  del Volcán Masaya ponían en alerta a las poblaciones aledañas.

1953

En enero fuertes retumbos, sismos y derrumbes en el Cráter Santiago provocaron alarma en Masaya y sus alrededores. 

1965

En el mes de noviembre presentó marcada actividad eruptiva, ocurrieron potentes explosiones y se produjeron grandes derrumbes dentro del Cráter Santiago y en sectores cercanos al mismo Volcán Masaya.

 

 

Pablo E. Barreto Pérez: periodista, investigador histórico, fotógrafo, Cronista de la Capital, Orden Independencia Rubén Darío,  Hijo Dilecto de Managua, Orden Servidor de la Comunidad del Movimiento Comunal Nicaragüense, Orden José Benito Escobar Pérez de la Central Sandinista de Trabajadores (CST nacional) y Orden Juan Ramón Avilés de la Alcaldía de Managua.

Residente en la Colonia del Periodista No. 97, frente al portón del parque, en Managua. Teléfonos: 88466187, 88418126 y 22703077.

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